Que la guerra entre en cuarentena definitiva

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Debido al anuncio por parte del ELN sobre el cese unilateral al fuego debido a la emergencia sanitaria del COVID-19 en el país, conocido por la opinión pública el día de ayer, el Senador Alberto Castilla saluda el gesto humanitario el cual, en medio de la emergencia sanitaria, es un alivio para las comunidades; llama a que se retome lo avanzado en la mesa de diálogo suspendida meses atrás y avanzar en transformaciones para los territorios azotados por la guerra.

Marzo 31 de 2020 – En medio del confinamiento, el país continúa en guerra. Esto lo demuestra el asesinato de indígenas en Nariño que, aún acatando la orden nacional de quedarse en casa, son asesinados por sicarios anónimos; el asesinato de excombatientes de las FARC en todo el territorio nacional y la continuidad del asesinato de líderes y lideresas sociales; la violencia no está en cuarentena.

Por esta razón, en medio de una pandemia a nivel mundial, cualquier alivio para las comunidades que viven cotidianamente la guerra en sus territorios debe ser vista con buenos ojos; es necesario seguir trabajando para cerrar la espiral de violencia que por más de cinco generaciones de colombianos y colombianas han soportado.

Como congresista miembro de la Comisión de paz del Senado y líder social de la región del Catatumbo, saludo la decisión del Ejército de Liberación Nacional de decretar un cese unilateral del fuego durante un mes, debido a la emergencia sanitaria por cuenta del Coronavirus. Decisión que regirá desde el 1 hasta el 30 de Abril.

Hago un llamado al Gobierno Nacional para que valore la decisión de la insurgencia como un gesto humanitario que permita abrir las puertas para un cese bilateral del fuego y las hostilidades y retomar el proceso de diálogo, reconociendo los avances presentados anteriormente y brindando garantías para cerrar definitivamente este capítulo de confrontación armada; es la oportunidad para que se desencadene un verdadero proceso de paz integral que abarque transformaciones reales, participación vinculante de las comunidades y alivio definitivo para el campo y la ciudad.

Colombia merece la paz con justicia social y las transformaciones estructurales que la aseguren.

Alberto Castilla Salazar
Senador del Polo Democrático Alternativo