La ausencia del campesinado en el Plan Nacional de Desarrollo es un duro golpe contra quienes sustentan la soberanía alimentaria del país

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Luego de la audiencia pública sobre el campesinado en el Plan Nacional de Desarrollo realizado hoy por la Bancada alternativa junto a cientos de organizaciones campesinas, ONG, académicos y con presencia de funcionarios del DANE, Ministerio de Agricultura y el Instituto Colombiano de Antropología e Historia el senador del Polo Democrático Alternativo, Alberto Castilla, publicó el siguiente comunicado a propósito del tema:

Como Senador campesino expreso mi preocupación frente al Plan Nacional de Desarrollo –PND-, que profundiza el modelo extractivista y agroindustrial, en detrimento del sector campesino y la seguridad alimentaria del país. Es lamentable que en las políticas públicas nacionales se mantenga la visión del campesinado como un actor incapaz de generar empresa, relegándolo a ser proveedor de mano de obra a las grandes plantaciones, empresas agropecuarias y almacenes de cadena, y desconociéndolo como sujeto activo de la ruralidad que le aporta a la economía del país con la provisión de alimentos y cuidado de los ecosistemas. Lo anterior se hace evidente en las Bases del PND, donde se fortalecen las alianzas público-privadas, la extracción minera y de hidrocarburos,  la política de Zidres y los Clusters productivos.

Es lamentable como el gobierno pretende restringir los recursos destinados a la seguridad social subsidiada para los pobladores rurales, mientras financia a las grandes empresas del agro. Ejemplo de lo anterior es la implementación de un supuesto “piso mínimo de protección social” y de una “cédula rural”, cuyo único propósito es lograr que quienes generan ingresos inferiores al salario mínimo mensual, también aporten económicamente al sistema de salud, de protección a la vejez y de riesgos laborales. Dicha medida desconoce la situación de la ruralidad, donde el promedio de ingresos es de 500.000 pesos mensuales y, con la cotización obligatoria de 75.000 mil, la economía campesina quedaría devastada. Es inquietante que en esta misma lógica de limitar derechos para los pobladores rurales, el PND imponga mayores trabas y requisitos adicionales para reconocer la propiedad de la tierra, exigiendo, por ejemplo, no solamente que vivan durante generaciones en los territorios, sino que se encuentren en condiciones de pobreza extrema.

En el marco de una serie de encuentros propiciados por el Gobierno Nacional, en el mes de diciembre las organizaciones campesinas presentaron sus propuestas para el Plan Nacional de Desarrollo, que, por el contrario, las desconoce. Por ello como congresistas de la Convergencia Alternativa junto a los movimientos sociales campesinos y étnicos citamos a esta audiencia y nos comprometemos a hacer llegar las conclusiones y propuestas al trámite legal ordinario que tendrá el Plan Nacional de Desarrollo, así mismo acompañaremos las movilizaciones que las comunidades emprendan para que el Gobierno Nacional y sus instituciones  escuchen los justos reclamos de quienes producimos los alimentos del país.

 

Alberto Castilla
Senador Polo Democrático alternativo