Cumbre Agraria alerta sobre asesinato de 316 líderes sociales en tres años, llama al Gobierno Nacional a tomar acciones efectivas en estos casos

En la mañana de hoy, la Cumbre Agraria, campesina étnica y popular se pronunció ante el incremento del asesinato de líderes sociales en todo el territorio nacional, hace un llamado al Gobierno Nacional a tomar acciones concretas que ayuden a prevenir esta situación e insta a retomar diálogos entre Gobierno y ELN para pactar un nuevo Cese Bilateral. Compartimos comunicado completo.

En el marco de los Procesos de Paz adelantados entre el gobierno nacional con las FARC-EP y el ELN, fue evidente la reducción de la muerte de combatientes en los momentos de desescalamiento del conflicto armado; no obstante, es preocupante el fortalecimiento del paramilitarismo en las regiones y el accionar de la fuerza Pública, como actores fundamentales en el incremento de la violencia socio política en contra de líderes/as sociales y defensores/as de Derechos Humanos, sumado a una falta de diligencia en los deberes de respeto, prevención y protección efectiva y garantía a los Derechos Humanos por parte del Estado Colombiano.

La subcomisión de DDHH de la Cumbre Agraria, se han sistematizado y denunciado el asesinato de 316 líderes/as sociales y defensores/as de Derechos Humanos entre los años 2016 (116), 2017 (174) y 2018 (26) y de 47 integrantes de FARC en proceso de reincorporación y de 13 familiares de estos. Este año 2018 se han reportado 26 líderes asesinados, 25 de ellos después del 9 de enero cuando se terminará el Cese Al Fuego Bilateral entre el ELN y el Gobierno Nacional.

En el año 2017 se presentaron 139.000 desplazamientos forzados internos y en lo que va corrido del presente año, superan los 3.200 desplazados forzados.

Ante esta crisis humanitaria, la guerra contra el movimiento social y popular, y la militarización de los territorios, el Estado no puede respondernos que es por líos de faldas o razones personales, ha sido por reclamar tierras, acompañar procesos de víctimas, ejercer el derecho de autonomía y determinación de los pueblos, y proponer presentes y futuros sin desigualdad; porqué la paz que se pactó pero falta por implementar y que queremos que se siga conversando en Quito sea una donde dejemos de eliminarnos, donde pongamos al centro nuestras aspiraciones de país, y se implementen transformaciones que hagan posible esa otra Colombia que nos merecemos en el campo y en la ciudad.

No nos merecemos familias desbaratadas, comunidades atemorizadas, porque ese tiempo ya no es el de esta generación, no el de quienes hacemos parte de la Cumbre Agraria Campesina Étnica y Popular. Ser líder social no es delito, hacer democracia no es delito, cuidar de la soberanía colombiana no es delito, defender la autodeterminación de los pueblos étnicos no es delito. El calendario de la implementación de los acuerdos de paz marca todos los días amenazas asesinatos, desplazamientos y estigmatizaciones.

En el período que le queda, este gobierno debe centrarse en visibilizar como las y los líderes sociales estamos haciendo posible un país más justo, y los gobiernos que siguen, deben apostarle a las transformaciones sociales, económicas y políticas y garantizar los derechos a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición.

Exigimos y demandamos justicia, exigimos de las jurisdicciones pertinentes investigación y acciones efectivas, exigimos a los garantes internacionales que vayan a los territorios donde siguen siendo asesinados líderes y lideresas, exigimos la destitución de los altos mandos militares responsables de violaciones a los derechos humanos, exigimos que las fuerzas militares se retiren de nuestros territorios, exigimos respeto a nuestros gobierno propios que ejercen autoridad autónoma en nuestros territorios.

En razón del contexto anterior, la Cumbre Agraria exige que las partes en las conversaciones de paz en Quito instalen el quinto ciclo y que acuerden un nuevo cese bilateral con alivios humanitarios efectivos para las comunidades; además, que se desarrolle la agenda pactada, especialmente el punto de participación de la sociedad relacionado con los puntos de transformaciones y democracia para la paz, y víctimas. Igualmente seguimos exigiendo al Gobierno el cumplimiento de los acuerdos pactados con las FARC y el cumplimiento de los acuerdos con el movimiento social y la Cumbre Agraria, especialmente la activación y desarrollo de la Subcomisión de Derechos Humanos en el marco de la Mes Única Nacional, escenario que está en crisis ante la falta de cumplimiento del gobierno a las agendas y los compromisos pactados.

COMISIÓN POLITICA

CUMBRE AGRARIA CAMPESINA, ÉTNICA Y POPULAR

¡Sembramos esperanza, cosechamos país!

 

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