Comisión de Verificación “Solidaridad con el Catatumbo”

En mi calidad de Senador de la República y líder campesino de la Región del Catatumbo, acompañé los días 17 y 18 de febrero la Comisión de Verificación “Solidaridad con el Catatumbo”; convocada por distintas organizaciones sociales y defensoras de derechos humanos, con el propósito de hacer seguimiento a la situación humanitaria que viven las comunidades campesinas desde el pasado 9 de febrero, tras las denuncias realizadas acerca de la presencia de hombres armados en la vereda Las Timbas, municipio de Tibú, que se identificaron como paramilitares e intimidaron a la población.

El día 17 de febrero, visitamos las comunidades Barí de Brubucanina, en el  municipio de Teorama y de Saphadana, en el municipio de Convención, escuchamos sus denuncias y preocupaciones. El día 18 de febrero acompañamos la recolección de denuncias y conversamos con la comunidad; finalmente participamos de la reunión de líderes sociales y políticos en el corregimiento de La Gabarra, donde se entregó el informe parcial de la Comisión y se plantearon las principales solicitudes en materia de garantías de derechos humanos y de inversión social en la región.

Una de las principales preocupaciones es la de la presencia de grupos armados en la región, pues está presente en su memoria la incursión paramilitar de finales de los años noventa, que dejó cientos de personas muertas y familias desplazadas. Igualmente, les preocupa la respuesta del gobierno de incrementar el número de militares que hacen presencia en la región, pues se tiene memoria de la connivencia de algunos miembros del ejército con los paramilitares en la incursión mencionada.

Los elementos  que encuentro centrales sobre la situación de mi región, y que quiero reiterar a la opinión pública, son los siguientes:
Las comunidades exigen al gobierno nacional el cumplimiento de los acuerdos logrados con las FARC-EP, específicamente en lo que tiene que ver con el desmonte del paramilitarismo y las garantías para el movimiento social.

El gobierno nacional tiene la responsabilidad de recibir con seriedad y respeto las denuncias de las comunidades, así como de esclarecer los hechos en relación con la presencia de hombres armados que se identifican como paramilitares.

Rechazo la militarización como respuesta del gobierno nacional, pues lo que la región del Catatumbo requiere en este momento es inversión social para superar las condiciones de miseria y pobreza que históricamente vive su población.

Como Senador de República me comprometo a visibilizar la situación de las comunidades campesinas del Catatumbo en el Congreso de la República y a exigir al gobierno nacional que garantice sus derechos.

 

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