Constacia Ley Zidres

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CONSTANCIA

Plenaria del Senado

Sesión del 2 de agosto de 2016

El gobierno firmará el Decreto que reglamenta las Zidres sin esperar a fallo de la Corte y sin consultar con el campesinado

El gobierno nacional se apresta a firmar el Decreto reglamentario de la Ley 1776 de 2016 mediante la cual se crean las Zonas de Interés de Desarrollo Rural Económico y Social (Zidres), con lo cual se evidencia el desdén del Presidente Santos por las exigencias jurídicas y políticas del movimiento campesino. Valga recordar que junto a los congresistas Iván Cepeda, Alirio Uribe, Inti Asprilla y Ángela María Robledo, en articulación con la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular, interpusimos la primera demanda contra la ley 1776 en marzo de este año. Valga recordar también que el pliego de exigencias de la minga campesina, afro e indígena de hace unas semanas incluyó un expreso rechazó a las Zidres y exigió un ordenamiento del territorio acorde con las exigencias de las comunidades rurales.

Tenemos buenos argumentos que demuestran que hay aspectos de la ley Zidres que violan abiertamente la Constitución, como la regresividad que la ley representa en  materia del derecho de acceso a la tierra, la violación del principio de autonomía territorial y una serie de violaciones a los derechos de los campesinos y campesinas, particularmente el derecho a la libertad de asociación. Lo lógico sería que el gobierno esperara al pronunciamiento de la Corte para ver si puede reglamentar la ley o no, o que su reglamentación se ciña a los parámetros que formule la Corte en su sentencia.

Sin embargo, el gobierno ha seguido adelante con la reglamentación, sometiéndolo a consultas ficticias. El proyecto de decreto fue colgado en la página Web del Ministerio durante 5 días hábiles, y con eso el Gobierno pretende brindar participación a la ciudadanía. Es claro que la consulta virtual no es el mejor mecanismo para que el campesinado participe, pues la conectividad a internet en muchas zonas rurales no es adecuada. Además el gobierno no puede pretender que las comunidades campesinas consulten permanentemente las páginas web del gobierno, y que en tan solo 5 días puedan leer, analizar y comentar un decreto de 17 páginas que define la territorialidad de millones de hectáreas. Ante esas condiciones, quienes realmente terminaron participando en este proceso fueron las empresas de agroindustria que han manifestado sus posiciones frente al Decreto, como lo evidencian distintas notas de prensa que han dado voz al sector empresarial. Lo que está visto es que al gobierno le tiene sin cuidado la opinión del campesinado, porque es claro, y así lo denuncié durante todo el trámite de la ley, que las Zidres solo beneficiarán a empresas agroindustriales, favoreciendo el despojo y la desaparición del sujeto campesino.

El Decreto es más de lo mismo, permite a los empresarios tomar las riendas de la política agraria, pues serán ellos quienes decidirán qué porción de tierra le darán al campesinado dentro de las Zidres, decidirán la modalidad jurídica mediante la cual quieren apropiarse de los baldíos de la nación, y crea nuevas figuras en las que este gobierno ha insistido, como el “derecho real de superficie”. Es un decreto hecho a la medida de los empresarios, donde en apariencia el gobierno da las líneas gruesas de la política, pero es el empresario el que moldeará la política agraria y el ordenamiento de nuestros territorios.

 

Senador de la República

Polo Democrático Alternativo